EL EMPRENDEDOR
Cada época tiene su héroe. Alguna vez fue la mujer capaz de dar vida. En otros tiempos fue el joven cazador, recolector o gueerero. También lo fue el anciano sabio o médico o sacerdote. Ha habido un tiempo para el santo, para el pirata y embustero, para el aventurero, para el inventor. Los tiempos de la globalización y el conocimiento son del EMPRENDEDOR.
El emprendedor es alguien que ha adoptado una forma particular de situarse en el mundo, de enfrentar los retos y de entender la vida. Si bien reconoce y valora el aporte de los otros en su propio crecimiento, él sabe que lo que puede llegar a ser es fruto, en primer lugar, de su esfuerzo, de sus decisiones y emprendimientos, de superar sus miedos y de atreverse a soñar y a realizar sus sueños.
El emprendedor es, por su iniciativa, autonomía, creatividad y anhelo de trascendencia, alguien dispuesto siempre a comenzar algo distinto, en su vida personal, familiar, empresarial, social, cultural o política. Es alguien que cuando identifica las necesidades o los obstáculos para el desarrollo de su comunidad, no espera a que alguien haga algo sino que lo asume como tarea propia.
Los emprendedores han existido en todos los tiempos y culturas, y de una manera muy especial en nuestro país. Pero en el mundo actual de globalización, conocimientos, tecnologías, posmodernidad, cambios constantes y veloces, son ellos, por su audacia proactiva, su inventiva y su capacidad de ver oportunidad donde otros solo ven problemas, los llamados a darle dirección al mundo. Una dirección humana, respetuosa del medio ambiente y con responsable social.
Por ello el emprendedor propugna una organización social, política y económica que le brinde a él y a toda la población las condiciones y las oportunidades necesarias para construir cada uno su propio desarrollo, ejerciendo su libertad, desplegando su creatividad y generando mejores condiciones de vida para sí mismo y los suyos. Así apuesta por la construcción de un Estado que sea democrático y emprendedor; que apoye, impulse y defienda la iniciativa de los individuos y las comunidades que luchan por materializar sus sueños y los sueños del país, que fomente la responsabilidad social de los agentes económicos y que genere las condiciones sociales, educativas, de salud y de seguridad que se requieren para el desarrollo integral de todos.
En este sentido cree que la principal herramienta de esto es la educación. Una educación que desarrolle iniciativa, autoestima y autoconfianza; que prepare para ser capaz de trabajar solo y en equipo, y en situaciones nuevas o adversas; que genere capacidades para gerenciar y administrar por resultados; que motive la acción y la reflexión; que desarrolle no competencia, sino alumnos y maestros competentes; y que esté abierta más al futuro por hacer, que a la mera repetición del pasado.
Cada época tiene su héroe. Alguna vez fue la mujer capaz de dar vida. En otros tiempos fue el joven cazador, recolector o gueerero. También lo fue el anciano sabio o médico o sacerdote. Ha habido un tiempo para el santo, para el pirata y embustero, para el aventurero, para el inventor. Los tiempos de la globalización y el conocimiento son del EMPRENDEDOR.
El emprendedor es alguien que ha adoptado una forma particular de situarse en el mundo, de enfrentar los retos y de entender la vida. Si bien reconoce y valora el aporte de los otros en su propio crecimiento, él sabe que lo que puede llegar a ser es fruto, en primer lugar, de su esfuerzo, de sus decisiones y emprendimientos, de superar sus miedos y de atreverse a soñar y a realizar sus sueños.
El emprendedor es, por su iniciativa, autonomía, creatividad y anhelo de trascendencia, alguien dispuesto siempre a comenzar algo distinto, en su vida personal, familiar, empresarial, social, cultural o política. Es alguien que cuando identifica las necesidades o los obstáculos para el desarrollo de su comunidad, no espera a que alguien haga algo sino que lo asume como tarea propia.
Los emprendedores han existido en todos los tiempos y culturas, y de una manera muy especial en nuestro país. Pero en el mundo actual de globalización, conocimientos, tecnologías, posmodernidad, cambios constantes y veloces, son ellos, por su audacia proactiva, su inventiva y su capacidad de ver oportunidad donde otros solo ven problemas, los llamados a darle dirección al mundo. Una dirección humana, respetuosa del medio ambiente y con responsable social.
Por ello el emprendedor propugna una organización social, política y económica que le brinde a él y a toda la población las condiciones y las oportunidades necesarias para construir cada uno su propio desarrollo, ejerciendo su libertad, desplegando su creatividad y generando mejores condiciones de vida para sí mismo y los suyos. Así apuesta por la construcción de un Estado que sea democrático y emprendedor; que apoye, impulse y defienda la iniciativa de los individuos y las comunidades que luchan por materializar sus sueños y los sueños del país, que fomente la responsabilidad social de los agentes económicos y que genere las condiciones sociales, educativas, de salud y de seguridad que se requieren para el desarrollo integral de todos.
En este sentido cree que la principal herramienta de esto es la educación. Una educación que desarrolle iniciativa, autoestima y autoconfianza; que prepare para ser capaz de trabajar solo y en equipo, y en situaciones nuevas o adversas; que genere capacidades para gerenciar y administrar por resultados; que motive la acción y la reflexión; que desarrolle no competencia, sino alumnos y maestros competentes; y que esté abierta más al futuro por hacer, que a la mera repetición del pasado.